Sistemas a medida · Instituciones educativas con equipos

Cada equipo funciona.
La institución completa, no.

Inscripciones en un sistema, avisos en otro, cobranzas en un tercero, y el padrón en planillas que cada área copia a mano. Los equipos hacen funcionar su parte; lo que cruza áreas lo sostienen personas. Construimos el sistema que junta la operación: un legajo por persona, reglas escritas y la dirección viendo el todo.

También para empresas con áreas · distribuidoras · PyMEs

Institución — Hoydatos de ejemplo
Presentes hoy612 / 680
Cuotas al día91 %
Excepciones abiertas3
Clase de 10:30 — presente marcado desde el celularlegajo al día
Inscripción con requisito pendienteen coordinación
Aviso «cambio de horario» · 38 familias36 lo vieron
La idea

Cada uno resuelve lo suyo sin esperar a nadie.

Cientos de alumnos, decenas de docentes, el equipo de administración. Cada uno con una experiencia de la institución hecha para su rol. Lo que se puede resolver con software, se resuelve con software: sin escribirle a nadie, sin esperar a nadie. Y las personas quedan para lo que sólo las personas pueden hacer.

Alumno

Su día, su lugar, su camino.

  • Ve su clase de hoy, dónde es y con quién.
  • Reserva un espacio libre sin pedírselo a nadie.
  • Sabe cómo viene antes de que sea tarde.
Docente

Su grupo, en el bolsillo.

  • Toma lista desde el celular; el legajo se entera.
  • Escribe a su grupo y ve quién lo leyó.
  • Deja su observación donde el alumno la va a encontrar.
Administración

Deja de hacer a mano lo que el software hace en un instante.

  • Deja de copiar el mismo dato en tres planillas.
  • Deja de contestar por chat lo que la app ya muestra.
  • Recupera esas horas para lo que vale: atender, decidir, mejorar.

Lo más importante no es lo que el equipo empieza a hacer: es lo que deja de hacer. Redefinir en qué se usa ese tiempo es una transformación de meses, y se descubre en el camino, junto con el equipo.

Que nadie haga a mano lo que un software hace mejor. Que las personas den lo que sólo las personas pueden dar: criterio, cuidado y un servicio excelente, a título personal.

El problema

Cada área tiene su parte de la verdad.

Académica inscribe. Administración cobra. Comunicación avisa. Cada equipo hace funcionar lo suyo. Los procesos que cruzan áreas —una inscripción que toca cupo, cobranza, docente y familia— dependen de mensajes, planillas y de que alguien se acuerde. Las señales se repiten en cualquier institución que creció:

01El mismo alumno cargado en decenas de planillas, con el nombre tipeado cada vez.
02Una inscripción que colapsa en el pico, con excepciones resueltas por mail, de a una.
03Un aviso sale por tres canales y nadie puede decir quién lo vio.
04Presentes que se toman en papel, y bajas del año que nadie puede contar.
05Trámites que dependen de una persona concreta: cuando falta, el trámite espera.
06Dirección decide sin ocupación, sin cobranza y sin retención, porque ningún sistema las tiene.
No falta una herramienta. Sobra el trabajo de mantener varias coordinadas.
Por qué ahora

Cada plataforma nueva prometió resolverlo. Sumó un usuario más.

inscripciónavisoscobranzareservaseventosplanillasun usuario por sistema

Cuando la operación creció, se le sumó una herramienta por problema: una para inscribir, otra para avisar, otra para cobrar, otra para reservar. Cada una con su usuario, su clave y su pedazo de la verdad. Cuando cada sistema exige su propio acceso, la mitad de la gente no lo crea, y la operación vuelve al chat.

La inversión ya existe

El sistema actual no es gratis: es invisible, porque nadie lo factura. Lo que se ve es la factura del software. Lo que no se ve son las horas de retipear, el alumno que se fue porque nadie lo llamó y la excepción que espera a una persona. Eso —lo que hoy se reparte entre plataformas que no se hablan y en las horas de mantenerlas coordinadas— es lo que financia un sistema propio. Hay una transición en la que conviven; se planifica para que sea corta.

La transformación

De sistemas aislados a una capa operativa compartida.

Un alumno en decenas de planillas→Un legajo, y todo cuelga de ahí.
Inscripción con excepciones por mail→Cupo y requisitos en el sistema; la excepción queda en el legajo.
Un aviso por tres canales→Un aviso, y se ve quién lo vio.
Presentes en papel→Desde el celular del docente, con impacto en historial y retención.
Espacios y recursos pedidos por chat→Reserva sin intermediario; el sistema no deja reservar dos veces el mismo lugar.
Reglas en la memoria de alguien→Reglas escritas y validadas, que no se van de vacaciones.
Dirección a ciegas→Tablero en vivo; lo que no se puede medir, vacío con el motivo escrito.

No agregamos un sistema más. Integramos la operación.

La integración

Un dato entra una vez. Toda la institución se entera.

Mirá lo que pasa cuando un docente marca un presente. Cuatro pantallas, una sola carga.

Asistencia — clase de 10:30datos de ejemplo
Presentes18 de 20
Ausentes2 · sin justificar
Marcado desde el celular10:32

El docente toca un nombre. No hay planilla, no hay foto de la planilla, no hay reenvío.

Legajo — alumno de ejemplodatos de ejemplo
Asistencia del período78 % · mínimo 75 %
Requisitos pendientesninguno
Última observación del docentehace 4 días

La clase de hoy ya está sumada. La regla del mínimo vive en el sistema, no en una hoja aparte.

Familia — appdatos de ejemplo
Hoy · clase de 10:30presente
Cuota del mesal día
Aviso «cambio de horario»visto 09:14

La familia ve lo mismo que la institución. Nadie tiene que preguntar por WhatsApp.

Dirección — retencióndatos de ejemplo
Asistencia promedio del período84 %
Alumnos por debajo del mínimo23
Bajas del período9 · todas con motivo

Hoy, sin pedirle un informe a nadie. Y lo que no se puede medir aparece vacío, con el motivo escrito.

Cómo trabajamos

No empezamos por el software. Empezamos por la operación.

Trabajamos dentro de tu institución, con tu equipo, hasta que el sistema funciona en producción. Después seguimos: medimos y expandimos.

01 · sin costo

Evaluamos.

Una o dos conversaciones, sin accesos ni datos de alumnos. Si tiene sentido seguir, te lo decimos. Si no, también.

02 · con costo

Diagnosticamos.

Una auditoría económica, no un relevamiento: cuánto cuesta hoy cada proceso, en horas y en plata, y cuánto costaría con sistema. Y el primer proceso a construir.

03

Desplegamos.

Un proceso de alto impacto, a producción. Semanas, no años. Sin frenar el ciclo lectivo.

04

Medimos.

Miramos dos cosas: que se use todos los días y que el indicador elegido se haya movido. Si no, se corrige antes de crecer.

05

Expandimos.

Seguimos junto a tu equipo: nuevos procesos y automatizaciones sobre la misma base.

— Si vemos que no somos lo que necesitás, te lo decimos.

Operaciones reales

Sistemas que operan todos los días.

Los paneles muestran datos de ejemplo. Los sistemas son reales.

Escuela de danza · Buenos Aires

La escuela entera en un sistema.

826

alumnos reales, gestionados en un solo lugar.

Alumnos, pagos y asistencia comparten la misma base. La cobranza es real y corre todos los meses.

Gestión — Alumnosen producción
Alumnos activos826
Presentes hoy671
Seguimientoal día
Inscripción confirmadacompleta
Pago conciliadoautomático
Asistencia desde celularen curso
Reglas del negocioen producción
Lista Norte · Malbec ×6vigente
Descuento por volumenaplicado
Pedido fuera de condiciónrevisar
Nota de pedido a bodegagenerada
Representación de bodegas

Las reglas del negocio, escritas y cumplidas.

168 productos · 100 clientes

Otro rubro, el mismo principio: productos, listas, clientes y pedidos comparten las mismas reglas. Lo que vale para una lista de precios vale para un requisito de inscripción.

No publicamos resultados que todavía no medimos.

Ver una demo con tus procesos →
Inteligencia artificial

Primero la base. Después la magia.

La IA no puede trabajar sobre información repartida en diez lugares. Sobre una base única, sí: entiende los datos, conoce las reglas de la institución y ejecuta dentro de los límites que definís vos. Las excepciones vuelven al equipo.

Agente del sistemadatos de ejemplo
¿Qué alumnos están por debajo del mínimo de asistencia y todavía no tienen aviso a la familia?

Encontré 23 alumnos por debajo del 75 %.

  • 19 ya tienen aviso enviado esta semana.
  • 4 no. Preparé el mensaje para cada familia y la nota para el docente.
  • Nada se envía sin tu aprobación.
Revisar 4 casosEnviar 4 avisos
Lo que un equipo grande pregunta

Las preguntas que hace la dirección, respondidas por escrito.

Son las que nos hacen siempre. Las contestamos por escrito para que puedas discutirlas adentro sin nosotros en la sala.

¿Es una sola persona?

No. Federico Gómez y Lucía Nardo llevan el proyecto: el diseño, la relación con la institución y qué se construye primero. Cuando la institución se compromete, armamos un equipo chico, dedicado a ella y a su tecnología. Lo que entregamos es una solución de estado del arte —una aplicación para iPhone y Android, y el panel para la administración— hecha para simplificar la operación. Todo queda documentado, y la continuidad —qué pasa si mañana no estamos— se escribe en el contrato, no se promete de palabra.

¿Cuánto back office necesita?

El mismo equipo, con menos horas de copiar y confirmar. El sistema reemplaza trabajo de coordinación, no personas: ese tiempo vuelve a atender familias y docentes.

¿Qué pasa con los datos de alumnos menores?

Cada rol ve sólo lo que le corresponde, cada acceso queda registrado y nada vive en planillas compartidas por link. La evaluación inicial se hace sin datos personales.

¿Y la historia que ya tenemos cargada?

Se migra. El historial académico y los pagos vienen con nosotros; de las comunicaciones, lo que cada plataforma permita exportar. El sistema nuevo arranca con memoria.

¿Reemplaza todo de golpe?

No. Un proceso primero, en producción; el plazo se acuerda antes de construir. El resto convive y se integra por etapas, sin frenar el ciclo lectivo.

¿Y si abrimos otra sede?

La misma base, otra sede. Una operación por chat y planillas no se puede replicar; un sistema, sí.

¿Por qué no lo resolvemos nosotros?

Porque no es su oficio, y no tiene por qué serlo. La ventaja de una institución educativa está en lo pedagógico y lo comercial: ahí va su energía. La administración y los datos son el nuestro. Asociarse es que cada uno haga lo que mejor sabe: ustedes forman y venden; nosotros hacemos que la operación funcione sola.

¿Cuánto cuesta?

Menos que hoy, y mejor. Sumados todos los costos —las horas de las personas y el software—, nuestro compromiso es: menor costo, más productividad, una operación que escala —más alumnos, más sedes— muchísimo más barato, mejor calidad de servicio y más satisfacción de alumnos y familias. Si no logramos que todo sea mejor, no estamos a la altura. El diagnóstico pone el número antes de que decidas nada.

Tu institución no necesita un sistema más.

Necesita que la operación funcione como uno. Contanos cómo trabaja hoy. La primera conversación es sin costo y sin datos de alumnos.

Evaluemos la operación →

Es para instituciones donde la operación ya superó al software genérico: varios sistemas que no se hablan, un equipo con áreas, procesos que las cruzan y una dirección que quiere decidir con datos. Para una escuela chica con una secretaría y una planilla que funciona, está la página de colegios y jardines.